30 jul. 2012

La esencia


Te sonríe, te enfurece, te zarandea y vuelve a por ti.

A menudo te sostiene y en ocasiones te deja caer.

Cada paso lleva a otro, cada camino es un nuevo reto, cada día es otro día…

Eso es vivir, eso es la vida.

Y una mañana, así, sin más, te devuelve al pasado y lo convierte en presente.
La misma gente pero diferentes personas, las mismas bocas con diferentes sonrisas,  los mismos ojos  en diferentes miradas.

No sabes si será bueno o malo, si eres valiente o tal vez de los que se dejan llevar.
Te tiemblan las manos y a su vez te sientes en casa….y solo tienes dos caminos: dejar pasar el momento o darte la oportunidad de redimirte por aquello que hoy está, pero habías olvidado.

Nunca has sido cobarde aunque en ocasiones hubieses querido serlo.
Nadie dijo nunca que fuese tan sencillo saber quien hay detrás de nuestras vidas.
Solo un abrazo te lleva al momento clave…al instante en que descubriste que la esencia no se crea; EXISTE.

Y a pesar de las idas, las venidas y los giros, lo que somos nunca cambia.
Podemos tener más, ser menos, estar tristes u ofendidos, pero la esencia no varía.

Y un buen día, la vida te reta y tú aceptas el pulso y te hace darle las gracias por llevarte al punto de partida.

Y una vez allí te das cuenta de que existen personas de las que puedes olvidar su voz, su cara y su pasado….pero nunca podrás olvidar quienes son, pues aunque no recuerdes lo que fueron, nunca dejaron de ser parte de ti.

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